Universidad
Alfonso Reyes
Preparatoria
General
Unidad
Linda Vista uar.edu.mx
“El sueño de una noche de verano”
Literatura
Lic.
Elsa González
Silvia Abigail De La Fuente González
L-10276
6º
tetramestre grupo B
Mayo-Agosto
/2012
Guadalupe N.L a 05 de
Junio del 2012
El sueño de una noche de
verano
Hermia, enamorada de
Lisandro, se niega a casarse con Demetrio, contraviniendo así el deseo de Egeo,
su padre. Demetrio, por su parte, es amado por una amiga de Hermia, Elena, a la
que ha abandonado para casarse con Hermia. Según la ley ateniense, el duque
Teseo da a Hermia cuatro días de tiempo para que obedezca la voluntad paterna,
transcurridos los cuales habrá de morir.
Hermia y Lisandro se
ponen de acuerdo para abandonar Atenas secretamente y casarse donde la ley no
pueda alcanzarles. Planean encontrarse en un bosque a unas millas de la ciudad.
Hermia revela el plan a Elena, que informa de ello a Demetrio. Demetrio sigue a
Hermia al bosque y Elena sigue a Demetrio; de manera que los cuatro se hallan
en el bosque aquella noche.
Oberón y Titania, rey y
reina de las hadas, que habitan en el bosque, han reñido por causa de un paje.
Oberón pide al duendecillo Puck, símbolo de la volubilidad del amor, que le
procure cierta flor mágica cuyo jugo, vertido en los ojos de Titania mientras
duerme, hará que se enamore del primer ser a quien vea cuando despierte. Oberón
oye en el bosque a Demetrio reprochar a Elena que ande siguiéndolo, y deseoso
de reconciliarles, ordena a Puck que vierta un poco de aquel filtro amoroso en
los ojos de Demetrio cuando Elena esté junto a él.
Puck, tomando a Lisandro
por Demetrio, le da el filtro, y como Elena es la primera persona que Lisandro
ve al despertar, le dirige palabras de amor; pero no consigue sino irritarla
porque piensa que Lisandro se burla de ella. Oberón, descubierto el error de
Puck, vierte el jugo en los ojos de Demetrio, de modo que ahora son dos los que
cortejan a Elena. Las dos mujeres se pelean mientras los hombres se preparan a
desafiarse por Elena. uar.edu.mx
Mientras tanto Oberón ha
puesto el filtro en los párpados de Titania, quien, al despertar, halla a su
lado al tejedor Bottom con una cabeza de asno en lugar de la propia: en efecto,
Bottom, con una compañía de artesanos atenienses, se halla en el bosque
ensayando un drama que ha de representarse para festejar las bodas del duque, y
Puck le ha puesto la cabeza de asno. Titania se enamora de él en cuanto lo ve,
y le requiebra por su belleza. Los sorprende Oberón, quien compadece a Titania,
y después de recuperar al raptado paje, frota los ojos de su esposa con una
hierba que la libera del encanto.
Puck, por orden de
Oberón, rodea a los amantes humanos y los reúne: mientras duermen unos junto a
otros, exprime en sus ojos la hierba que deshace el encanto, de manera que al
despertar vuelven a los amores de antes. Se presentan Teseo y Egeo; los
fugitivos son perdonados y las parejas se casan. El drama termina con una
escena de Píramo y Tisbe recitada de manera grotesca por Bottom y sus
compañeros para las bodas de Teseo e Hipólita, reina de las Amazonas.
Los diversos hilos del
drama (las bodas de Teseo e Hipólita, la disputa de Oberón y Titania, la fuga
de los cuatro amantes, la representación de los artesanos) se enlazan del modo
más ágil en un suntuoso tapiz de vivaces colores sobre un fondo de mágica
floresta. El mundo clásico y el mundo de las hadas se funden como en un
"triunfo" del Renacimiento tardío: en la pareja Oberón -Titania hay
un reflejo de la antigua disputa entre Júpiter y Juno, y aquellos dos seres
parecen participar de la serena belleza de los dioses de Grecia, mientras Puck
pertenece al mundo tenebroso y mítico de la superstición nórdica.
La encantadora ligereza
del mundo de los elfos concierta con la vicisitud humana; hasta los movimientos
y las pasiones de los enamorados parecen desarrollarse según arabescos de
ensueño, se desenvuelven en absurdas dificultades y se disipan en encanto como
una danza elegante y abstrusa gobernada por el capricho de Amor. Una alegre y
absurda metamorfosis se apodera hasta de los humildes artesanos, que no son
fantoches marginales en el cuadro, sino que se hallan envueltos en una misma
atmósfera mágica; y Bottom, con la cabeza de asno, y la grotesca representación
de "Píramo y Tisbe", no parecen tan emparentados con el mundo clásico
de Luciano y de Ovidio como con las singulares invenciones de aquel pintor de
absurdos fantasmas que se llamó Hieronymus Bosch. El mundo fantástico de las
alegorías del Renacimiento y el mundo amoroso de las novelas caballerescas con
sus fuentes que encienden o hielan el amor, hallan aquí su más perfecta y
poética expresión.
Hola Aby, gracia por enviarme la liga de tu blog, ta quedo muy bien y tu ensayo también :)
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